Continuamos
con otros pueblos, que poseen una serie de encantos, nos encontramos:
-Toro,
en Zamora. Sobre una preciosa atalaya, que está situada a 739 metros
de altura, nos encontramos con el pueblo de Toro, que parece que se
ha quedado imperturbable al paso de los años. Aquí, vamos a
descubrir una tranquilidad única, en el lugar donde nade el Duero;
el río que va a encargarse de regar su fértil vega, donde se
cultivan cereales, hortalizas y la vid, con la que se prepara el
valorado vino de Toro. Podemos perdernos por sus calles, que van a
seguir una estructura en forma de abanico y que nos va a llevar al
centro, donde nos vamos a encontrar con la colegiata de Santa María
la Mayor, del siglo XII. Y, es que esta villa ha sido Declarada
Conjunto Histórico Artística.
-Trillo,
en Guadalajara. Es una parada obligatoria, si quieres conocer los
pueblos alcarreños. En Trillos vamos a ver las cicatrices, en la
zona, que va a resistir el paso del tiempo. Estamos ante un entorno
recio y austero, que está bañado por un joven y cristalino río
Tajo. Puedes darte un cálido paseo por sus casas solariegas o por el
Monasterio de Santa María de Óvila, que se fundó durante el siglo
XII.
Foto:
fuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario