Es
uno de los grandes tesoros gastronómicos de España, que le debemos
a una de las grandes razas del cerdo, el cerdo ibérico; ese cerdo de
color negro, que podemos encontrar en las dehesas de las zonas de
Salamanca, Extremadura, Huelva y Córdoba, mientras está buscando
bellotas. El cerdo ibérico es un animal, que está perfectamente
adaptado al ecosistema de la dehesa, ya que, con su metabolismo,
logra transformar los pastos y las bellotas, de los que se alimenta,
en uno de los alimentos más naturales, sanos y exquisitos, que nos
podemos encontrar. Hay que recordar que el jamón ibérico de
bellota, no sólo es un alimento muy sano y un manjar de nuestra
gastronomía, sino uno de los mejores exponentes del saber hacer, de
la tradición y de la alegría de vivir de España. Por esta razón,
nos encontramos con varias rutas:
->En
Salamanca: Guijuelo. Nos desplazamos a la provincia de Salamanca, a
la zona de Grijuelo, donde se puede probar el sabroso jamón de
Grijuelo, que se caracteriza por tener una pieza estilada y muy
alargada. Además, gracias a su bajo nivel de sal, nos ofrece una
suavidad deliciosa y un toque dulce, al paladar. Este sabor dulce va
a ser el que provoca que desprenda un aroma muy delicado y fragante.
La villa se encuentra en lo alto de la meseta, teniendo, como
emblema, el consabido Torreón. Estamos hablando de un ábside de una
iglesia ojival, que se podría ubicar, de manera cronológica, en la
primera mitad del siglo XV y es considerado como el escudo del
pueblo. También, tenemos la plaza de toros, que está a punto de
cumplir un siglo de existencia, que fue construida por La Recreativa,
que es una sociedad, que está formada por los vecinos.
Foto:
fuente
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