"De
la ciudad moruna / tras las murallas viejas,/ yo contemplo la tarde
silenciosa, / a solas con mi sombra y con mi pena"
así cantaba Antonio Machado, a la ciudad de Baeza, en Jaén, por
cuyas calles paseaba el poeta, desde el año 1912, cuando llegó tras
vivir en Madrid, Soria o París. Por esta razón, se está celebrando
el centenario de su llegada, con numerosas exposiciones,
representaciones en el teatro, ciclos de interesantes conferencias,
lecturas poéticas, un concurso de cortometrajes y un congreso. Esta
puede ser una gran excusa, para ir a conocer una ciudad como es
Baeza, una ciudad que fue testigo del paso de varias civilizaciones,
desde la llegada de los primeros pobladores prerromanos. Así,
durante la Baja Edad Media, en los siglos XII y XIII, fue escenario
de las guerras entre los cristianos y los musulmanes. Su muralla fue
numerosas veces destruida y levantada, hasta que la propia Isabel la
Católica ordenó el derribo, de manera definitiva, del alcázar.
Siglos como frontera y de poblaciones, que se iba alternando, que han
dejado una importante huella castellana y árabe en las calles de la
localidad y que se puede conocer, llegando el centro de
interpretación de Baeza Medieval en la Puerta de Úbeda. En nuestra
visita por la localidad, no debemos dejar de visitar algunos de sus
tesoros arquitectónicos, como son sus tres plazas, la del Pópulo,
la de la Santa Cruz y las de Santa María.
Foto: fuente
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