Las tablas de Daimiel son un lugar muy aconsejable, para visitar durante el invierno, a causa de las brumas y nieblas matinales, que envuelven cada rincón de dicho Parque Nacional, lo que hace que se convierta en un lugar con un embrujo especial, con un toque de misterio único. Podremos caminar sobre las pasarelas que recorren las tablas fluviales o entrar en las grandes islas, donde tendremos unos paisajes llenos de misterio, ofreciendo muchas posibilidades a los visitantes, que se acercan hasta aquí. Muchos de los visitantes que se acercan hasta el Parque, a pesar de las nieblas, suelen realizar un paseo por Las tablas de Daimiel para poder ver las aves, el gran número de especies que hay allí y la proximidad de los centros de observación, desde donde podremos verlas, a los senderos que se organizan para poder recoger el Parque. Hay que recordar que el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel es uno de los ecosistemas que están unidos a las zonas húmedas continentales, donde hay una gran variedad de aves acuáticas. Entre las especies que podemos encontrar, tenemos el somormujo lavanco, la focha común, el zampullín cuellinegro o el zampullín común. Pero, también, podemos disfrutar de grandes aves, como es el caso de la garza real, la garza imperial o la garceta grande. Y, dependiendo de la época del año en la que visitemos el parque, podremos visitar otras aves, que son típicas de la Península Ibérica. Y, también, tenemos plantas que son típicas de la zona, como son los tarayes, que son una formaciones de árboles muy especiales que, en este parque nacional, pueden llegar a unas dimensiones enormes, lo que hace que sean únicos aquí.
Foto: fuente
No hay comentarios:
Publicar un comentario